Ganar tiempo para las empresas y recuperar la confianza de los inversores se ha convertido en una obsesión.

Conseguir tener éxito en el mercado internacional conlleva más que ser «el primero en llegar« al mercado.

Para poder conectar con la clientela en el exterior, se necesita implementar una estrategia de posicionamiento internacional.

El posicionamiento en el mercado de un producto o servicio es la manera en la que los consumidores definen un producto a partir de sus atributos importantes, es decir, el lugar que ocupa el producto en la mente de los clientes en relación a los productos de la competencia.

Se puede definir también como la imagen de un producto, en relación con productos que compiten directamente con él y con respecto a otros productos vendidos por la misma compañía.